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¿Cómo migrar tu negocio a la nube? Entrega 2 de 3

En esta segunda entrega revisaremos una lista de 10 pasos que nos garantizarán que la migración de nuestro negocio digital a la nube sea todo un éxito.

En la primera entrega de esta serie de cómo migrar a la nube expusimos la definición de nube y aprendimos los preparativos que un negocio debe hacer antes de migrar algunos o todos sus recursos digitales a la nube. En esta segunda entrega revisaremos una lista de 10 pasos que nos garantizarán que la migración de nuestro negocio digital a la nube sea todo un éxito, entre los que se encuentra el saber elegir el tipo de nube que satisfaga todos nuestros requerimientos.  

¿Qué es la nube?

Para empezar y aunque ya se mencionó en la entrega pasada, es necesario reiterar que la nube es un modelo de gestión de recursos informáticos, que permite expandir la capacidad de cómputo, almacenamiento y escalabilidad de un sistema, con el fin de permitir a una organización desempeñar más funciones sin la necesidad de instalar nueva infraestructura. 

Pese a la eficiencia que genera su uso en los negocios, la migración de datos y recursos a la nube dista de ser algo sencillo incluso para los arquitectos y desarrolladores más experimentados, por lo que, para conseguir dar ese paso fundamental en el camino de la transformación digital, se recomienda seguir un plan minucioso que Lee Atchison, director sénior de Arquitectura en la Nube de New Relic, ha condensado en una serie de útiles pasos: 

Paso 1: Establece el rol de Arquitecto de Migración a la Nube

Antes de comenzar tu migración a la nube, establece el rol de Arquitecto de Migración a la nube para liderar el esfuerzo.  El Arquitecto de Migración es un puesto del nivel del Arquitecto de Sistemas y que es responsable de planificar y completar todos los aspectos de la migración;  su responsabilidad principal debe incluir definir la refactorización necesaria para que la migración sea exitosa, diseñar estrategias para la migración de datos, definir los requisitos de la solución en la nube y determinar las prioridades de migración.  Durante el curso de un gran proyecto de migración, se deben tomar muchas decisiones y establecer planes técnicos, por lo que contar con un arquitecto de migración que sea responsable de todos los aspectos de la migración es fundamental para el éxito del proyecto.

Paso 2: Elige tu nivel de integración en la nube

Cuando traslada una aplicación desde un centro de datos propio  a la nube (on premise), hay dos formas de hacerlo: una integración superficial en la nube o una integración profunda en la nube. Una integración en la nube poco profunda (a veces llamada "levantar y cambiar"), mueve la aplicación local a la nube y no realiza cambios (o limitados) en los servidores.

Al contrario, una integración profunda en la nube supone que modifiques su aplicación durante el proceso de migración para aprovechar las capacidades clave de la nube. Esto no significa que tengas que realizar cambios radicales en tus aplicaciones, con tal sólo usar el escalado automático y el equilibrio de carga dinámico es más que suficiente para hacer una migración profunda a la nube. 

Paso 3: Elige el tipo de nube que quieres usar

Antes de que comiences a migrar tus recursos y aplicaciones a la nube, procura realizarte estas preguntas: ¿Deseas elegir un único proveedor de la nube y migrar su aplicación para que se ejecute optimizada para ese entorno único, o desea que su aplicación se ejecute en múltiples proveedores de la nube? Otra también puede ser si deseas conservar algunos elementos de tu infraestructura y servicios en servidores locales pero bajo el modelo de nube (nube híbrida).

La optimización de su aplicación para trabajar con un proveedor específico de la nube es relativamente simple. Sus equipos de desarrollo solo tienen que aprender un conjunto de API en la nube y su aplicación puede aprovechar todo lo que ofrece su proveedor de nube elegido.

Otras compañías construyen sus aplicaciones para ejecutarse en cualquier proveedor de nube.  Con este enfoque, podría ejecutar su aplicación simultáneamente en múltiples proveedores o dividir la carga de su aplicación entre ellos. Este modelo le brinda la máxima flexibilidad en las negociaciones con los proveedores porque puede cambiar fácilmente las cargas de un proveedor de la nube a otro.  La desventaja es que puede resultarle difícil utilizar las capacidades clave de cada proveedor de la nube, reduciendo los beneficios de alojar su aplicación en la nube.  Este enfoque también puede complicar sus procesos de desarrollo y validación de aplicaciones.

Paso 4: Establece indicadores para la nube

Los indicadores claves de rendimiento (KPI) son métricas sobre sus aplicaciones o servicios para medir su desempeño en función de sus expectativas.  Es posible que ya haya definido algunos KPI para sus aplicaciones y servicios, pero ¿siguen siendo los correctos para una aplicación o servicio una vez que está en la nube?  Los mejores indicadores clave de rendimiento (KPI) para una migración a la nube muestran cómo le está yendo a su migración en curso, iluminando problemas visibles o invisibles que pueden estar al acecho dentro de su aplicación.  Lo más importante, quizás, es que los KPI de migración en la nube pueden ayudarlo a determinar cuándo la migración se ha completado y es exitosa.

Los indicadores clave de rendimiento para la nube pueden ser agrupados en cuatro grandes categorías que tocan la experiencia del usuario, el desempeño de las aplicaciones y componentes, el rendimiento de la infraestructura y la atracción de clientes y que se convierten en medidas fundamentales a la hora de determinar si tu migración a la nube ha sido exitosa. 

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Paso 5: Prioriza los componentes que vas a migrar

Otro aspecto que debe decidir radica en si migrará toda su aplicación de una vez o si la migrará  componente por componente o servicio por servicio. A menudo tiene sentido comenzar con los servicios que tienen la menor cantidad de dependencias.  En este caso, primero migrará sus servicios más internos y luego realizará un seguimiento con sus servicios más externos, generalmente los más cercanos a sus clientes.  El enfoque alternativo es comenzar con los servicios más cercanos a sus clientes, la mayoría de los servicios externos, para que pueda controlar cualquier impacto en sus usuarios.

Paso 6: Haz un plan de migración de datos

La migración de datos es una de las partes más difíciles de una migración a la nube.  La ubicación de tus datos puede afectar significativamente el rendimiento de su aplicación.  Mover tus datos a la nube cuando los métodos de acceso a datos todavía están principalmente en sus instalaciones, puede afectar significativamente el rendimiento.  Lo mismo ocurre si los datos aún están en tus instalaciones pero el servicio que accede a ellos reside en la nube. No subestimes la complejidad e importancia de la planificación de la migración de datos.  No prestar mucha atención al plan de migración de datos antes de comenzar una migración a la nube puede hacer que las migraciones fallen, o al menos no cumplan con las expectativas.

:: Solicita una demo: Monitoreo de usuarios reales 

Ya que hemos tomado todas las previsiones para iniciar nuestro proceso de migración a la nube, sólo queda saber en qué momento hacerlo y cuánto nos costará y por eso, estos son los temas que se abordarán en la próxima entrega de esta serie de tres artículos sobre cómo migrar tu negocio a la nube. 

 


*Lee Atchison es el director sénior de Arquitectura en la Nube de New Relic.  Durante los últimos ocho años ha ayudado a diseñar y construir una sólida arquitectura de productos basada en servicios.  Lee tiene 32 años de experiencia en la industria, incluidos siete años como Gerente Senior en Amazon.com, y ha brindado consultoría a organizaciones líderes sobre cómo modernizar sus arquitecturas de aplicaciones y transformar sus organizaciones a escala.

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