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Monitorea el rendimiento y disponibilidad de tus aplicaciones de manera simple con una APM

Lo más importante para tu negocio en línea es ofrecer al usuario final un buena experiencia. Averigua cómo te puede ayudar a monitorear tu software una APM.

Son las 2 pm y estás en la oficina. Hora de comer, piensas. ¿Cuál será la mejor opción? Inmediatamente te vienen a la mente tus lugares de comida rápida favoritos. De pronto piensas que deberías comer saludable. Te planteas la posibilidad de ir a algún lugar donde sirvan verduras o algo por estilo. ¿Deberías optar por la opción saludable o ir corriendo por algo grasoso?

Seguramente dudas. Hay varios factores a considerar: el precio, la cercanía del lugar y, por supuesto, los aportes nutricionales. Lo mismo pasa a la hora de decidir si optar por implementar una APM (Application Performance Management, por sus siglas en inglés) en la aplicación de tu negocio. Quizá ahora pienses que no es exactamente lo mismo, pero sí hay similitudes. Por ejemplo, entre la comida rápida y la opción saludable, lo más barato es la primera opción y entre implementar una APM o no hacerlo, definitivamente es no hacerlo. Sin embargo, aquí viene la parte importante: los aportes nutricionales. Más allá de tu apariencia, hay una opción que te aportará mayor bienestar a largo plazo, tanto en el caso de tu alimentación como en el de tus aplicaciones web.

¿Qué es APM?

Antes de continuar, revisemos qué es APM o Application Performance Management. Es una práctica que monitorea el rendimiento y la disponibilidad del software. Dicha práctica nos permite determinar cuándo una aplicación está funcionado de manera normal y cuándo no. De esta forma podremos identificar y resolver un eventual problema lo más rápido posible. El objetivo de los servicios de una APM es mejorar la experiencia del usuario a través de datos que nos permiten adentrarnos en cómo funciona una aplicación y por qué. Con esta información, plasmada en un dashboard o tablero de datos, se evita que los equipos de IT se queden atascados revisando de forma manual los datos.

¿Cómo determinar si necesito una APM?

Muchas veces los problemas comienzan cuando el usuario tiene una experiencia con bajo rendimiento. Cuando esto ocurre, podría tratarse de un problema con la red, del sistema operativo, del Middleware, de la base de datos, del código. En un escenario como éste, y si tu negocio no cuenta con algún tipo de monitoreo, buena parte de tu equipo de IT se dedicará a revisar un problema y encontrar una pronta solución. Sin embargo, no siempre es rápido. Puede tomar horas antes de que todo regrese a la normalidad.  

Esto nos lleva a preguntarnos “¿Dónde debemos empezar a buscar y qué sistema o qué parte de éste fue el responsable?” La mayoría de las ocasiones, cada equipo de IT responderá que su área lucía bien (durante la crisis) y no tienen registros de problemas. Seguimos donde estábamos. No sabemos qué causó la falla. Lo cierto es que algo no estaba funcionando como debería y tenemos que asegurarnos de que no vuelva a ocurrir. Además, y lo más importante, ¿cómo le informas a tus  usuarios? No faltará el cliente que se haya molestado con la experiencia ofrecida y decida no confiar en tu negocio. Está bien informar que estamos trabajando en el asunto, pero si todo sigue igual, de poco ayudará. Recordemos que la mayoría de las veces los usuarios no son muy comprensivos y rápidamente podrían optar por otra opción.

¿No sería estupendo rastrear a uno solo o a un grupo de usuarios a través de tu sistema, mientras visualizas datos presentes y pasados de las diferentes llamadas web, llamadas de base de datos e incluso saltos de red? ¿No te gustaría, además, tener la capacidad de saber si lo que está ocurriendo se debe a una falla en la red de tu cliente o en la tuya propia? Si las respuestas fueron “sí”, entonces requieres una APM.

Repasemos en qué puntos específicos te ayudará una APM.

Calificar el rendimiento

Una APM nos da la habilidad de tener una base de datos para la experiencia de usuario y notificarlo si nos salimos de nuestro tiempo óptimo de respuesta, ya sea en carga o en volumen de transacción de datos. Esto nos permite aislar rápidamente el motivo del problema y determinar con precisión cuántos usuarios fueron afectados. También te da la habilidad de notificar a los usuarios afectados, así como a los potencialmente afectados, acerca de los problemas del sistema y hacerles saber que hay una solución en proceso.

Recopilar métricas

Las herramientas de una APM rastrean y registran la información relacionada con el rendimiento de una aplicación en cualquier nivel. Estos datos podrán ser utilizados por su personal IT para conocer el rendimiento de cada componente en relación al usuario. Adicionalmente, las APM te darán un contexto a través de un tablero optimizado. De esta forma su personal ahorrará tiempo en interpretar los datos que fueron arrojados.

Alertas

Las Application Performance Management también ayudan a los negocios a eliminar la saturación de trabajo en el proceso de monitoreo. Es decir, si su empresa realiza los ajustes pertinentes en la configuración sus aplicaciones, podrá activar alertas cuando las métricas del servicio alcancen sus límites más altos. En otras palabras, APM permite hacer monitoreos sin estar en la aplicación. Por ello, las alertas también se pueden usar para medir el crecimiento del uso de aplicaciones a lo largo del tiempo e identificar picos de tráfico.

Prevenir es siempre más económico (y más estratégico) que reparar. Recuerda que implementar una APM es crítico para un negocio preocupado por sus clientes. Quizá no sea tan sencillo como resolver dónde comerás hoy, pero sí mucho más rentable.

Para más información, favor de comunicarse con los especialistas de Menta.

Si quieres monitorear el rendimiento y disponibilidad de tu software, acércate a nosotros.

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